Qué es
Conviene no mezclar los tres términos. La deglución es la función de tragar. La disfagia es la alteración de esa función: atragantamientos, tos, inseguridad al comer o beber. La terapia miofuncional es un enfoque de intervención: trabajo de musculatura orofacial, hábitos y funciones (respiración, masticación, deglución, habla) cuando el patrón está alterado. Atiendo dificultades de deglución, disfagia y casos que piden un abordaje miofuncional, siempre con rigor: no todo se puede resolver a distancia y no todo caso es abordable en solitario. Si hace falta un equipo (ORL, neurología, nutrición, maxilofacial), lo indico.
Señales de alarma
- Babeo persistente, respiración oral o deglución atípica.
- Atragantamientos, tos al comer o beber, o miedo a tragar.
- Masticación ineficaz o rechazo de texturas.
- Alteraciones orofaciales que afectan al habla o a la ortodoncia.
- Cansancio o inseguridad al alimentarse tras un daño neurológico.
Cómo trabajo
La primera orientación sirve para ver si hablamos de función (deglución), de alteración con riesgo (disfagia) o de patrón orofacial (miofuncional), si necesita presencial y si hay que derivar. En terapia miofuncional trabajo musculatura, hábitos y funciones. En disfagia, la seguridad alimentaria está por encima de cualquier otro objetivo.
Niños, adolescentes y adultos
Niños y adultos. El abordaje infantil (hábitos, deglución atípica) no es el mismo que el de una disfagia neurológica.
Online o presencial
La terapia miofuncional y el seguimiento de hábitos pueden tener parte online. La disfagia y los casos con riesgo de atragantamiento suelen requerir presencial y, a menudo, trabajo multidisciplinar. En la orientación lo dejamos claro, sin forzar un formato que no sea seguro.



